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viernes, 1 de noviembre de 2013

El sol... ¿amigo o enemigo?

Una vez finalizada la temporada estival todos estamos un poco más morenos, lo que se debe a la prolongada exposición al sol.
 En realidad el bronceado es un mecanismo defensivo de nuestra piel para protegernos de los rayos solares que inciden directamente sobre ella, actuando así, como un filtro de los rayos ultravioleta (UV).


 Cuando los rayos penetran en nuestra piel generamos una sustancia denominada melanina, un pigmento producido por los melanocitos y,la melanina es la encargada de filtrar las radiaciones UV que pueden dañar nuestra piel, de esta forma la melanina oscurece nuestra piel para protegernos del sol, dando como resultado este color tan deseado por algunos.

No todos vamos a generar la misma cantidad de melanina, si no que esto varía en función del tipo de piel de cada uno, lo que se conoce como fototipo de piel. Podemos diferenciar hasta seis fototipos diferentes, que van desde el 0 (piel blanca y muy sensible) hasta el 6 (piel muy morena que se broncea con facilidad). 
La gente de piel muy blanca ,a pesar de que tome el sol en repetidas ocasiones su tonalidad de piel no va a sufrir grandes cambios, pues tiene poca melanina, por lo tanto no va a experimentar la protección que el resto de personas tienen, lo que hace que estén expuestos a más problemas cutáneos relacionados con la excesiva exposición al sol. Por eso es recomendable protegerse de los rayos UV de sol con cremas protectoras de factor alto y acordes a nuestro tipo de piel. 
La crema protectora debe ser aplicada una media hora antes de la exposición al sol y después se debe reaplicar cada hora, e incluso con más frecuencia en los primeros días de exposición al sol.

Por otra parte, también es importante evitar las horas de máximo calor y sol, es decir al mediodía, sobre todo en aquellas personas que son más propensas a sufrir golpes de calor e insolaciones, como niños y ancianos.


Para el Dr. Juan Luján, cardiólogo en el Hospital USP San Jaime: "La exposición solar conlleva una serie de importantes beneficios terapéuticos para nuestra salud". Defendiendo que la exposición al sol (con precaución) puede favoreces nuestro descanso, mejorar nuestra vida sexual e incrementar nuestro estado de ánimo.
"La explicación Está en que los rayos UV aumentan la producción de un neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar: la serotonina, que también interviene en la regulación del sueño, la temperatura corporal y la conducta sexual", especifica Luján.
En otra publicaciones el Dr Luján afirma que la exposición al sol aumenta la formación de vitamina D, importante para el fortalecimiento de nuestro huesos, ya que esta vitamina se encarga de la fijación del calcio en los huesos y en la absorción del mismo en el intestino. 

A pesar de todos estos beneficios, el sol puede ser nuestro peor enemigo, pues las personas que han pasado mucho tiempo expuestos al sol sin protección pueden experimentar graves consecuencias como ampollas, fiebre, quemaduras de segundo e incluso primer grado.

A corto plazo, la piel se nos pone morena y tersa, pero con el paso de los años el sol nos va desgastando y envejeciendo nuestra piel debido a la entrada de los rayos en la dermis y el consecuente deterioro de proteínas como el colágeno y la elastina, favoreciendo la aparición de manchas, arrugas y flacidez en la piel.

El sol puede actuar como inmunosupresor, pues un exceso de radiación solar puede alterar la función de los leucocitos y debilitar nuestro sistema de defensa.

Pero sin duda, el problema más grave causado por el sol es el cáncer de piel.

Los rayos UV son capaces de llegar hasta el ADN de las células, provocando mutaciones en ellas y convirtiéndolas en células cancerosas. 
El melanoma es la variante del cáncer de piel de mayor gravedad, muchos dermatólogos afirman que podría haber relación entre las quemaduras solares sufridas de pequeño con la aparición de este carcinoma en etapas posteriores.

Por eso desde aquí queremos que aumentes la protección frente el sol, en la siguiente entrada puedes ver algunos consejos para cuidar tu piel.

domingo, 20 de octubre de 2013

Detente, no abuses de tomar el sol

A la llegada de los meses de sol, todos pensamos en lo relajante que resulta disfrutar de estos rayos solares. Pasamos de tener el cuerpo cubierto a exponerlo a la radiación de forma continua. De este modo, en la actualidad, se ha llegado a convertir en una practica peligrosa ya que las personas se olvidan de las consecuencias que acarrea permanecer demasiadas horas al sol. Los rayos que emite el sol pueden, en pequeñas dosis, ser beneficioso pero, en altas dosis, como son tomados en esta actual moda, son perjudiciales para la salud.


El sol emite tres tipos diferentes de rayos UV:

  • Los mas peligrosos son los UV-B ya que pueden ser los responsables mas directos del cáncer de piel. 
  • Los UV-A son los responsables del bronceado sin enrojecimiento y causan envejecimiento prematura de la piel. su intensidad se mantiene todo el año y todo el día de allí que necesitemos protección todo el año.
  • Los UV-C que afortunadamente no nos alcanza, pues son absorbidos completamente por el ozono y el oxigeno.


Los beneficios bien conocidos de tomar el sol son los siguientes:

  • Es la principal fuente de producción de vitamina D. vitamina que combate la somnolencia diurna, reduce los síntomas de la depresión, fortalece los músculos, ayuda a absorber el calcio y reduce la probabilidad de padecer asma. 
  • Reduce la probabilidad de padecer cáncer. Estos beneficios los producen los rayos UVB, mientras los rayos UVA son los causantes del cáncer de piel y las quemaduras. 
  • Combate la hipertension. 
  • Disminuye el estrés.
  • Reduce padecer enfermedades mentales. 
  • Mejora la vida sexual.
  • Estimula la inmunidad.
Estos beneficios son mayores que los riesgos y estos los presentare a continuación: 

  • Produce manchas y arrigas en la piel, ademas de producir el envejecimiento de la piel. 
  • Los rayos ultravioletas del sol son un factor de riesgo para el cáncer dermatológico, como el melanoma, eritema solar, dermatosis actinica crónica o la formaciones de lunares malignos.
  • Aparición de cataratas. 
  • Su toma continuada libera sustancias que mejoran la autoestima llegando a la posibilidad de una obsesión.
  • Quemaduras, irritación y maltrato de la capa epidérmica. 


Estos riesgos aparecen por tomar el sol sin precauciones y sin conciencia, generalmente por el abuso a la exposición que se somete la piel, aunque las quemaduras aparecen por su exposición repentina.

Sabiendo estos riesgos, debemos atender a los métodos de prevención:

  • Para defender nuestro cuerpo de estos rayos nocivos se pueden emplear distintas cremas fotoprotectoras, estas cremas presentan distintos grados que deben ser adecuadas para nuestro tipo de piel, que previamente debemos conocer (tipos de piel). Ademas, las cremas protectoras de adultos no le sirven a los niños así que a esto también se le debe prestar mucha atención. ¡la crema debe ser elegida con mucho cuidado viendo las características personales!
  • Evitar la exposición al sol desde la 11-16 horas (horas del día que el sol esta con mayor intensidad).
  • Se debe observar el modo de aplicación: debe extenderse en la piel seca y media hora antes de exponerse al sol, ademas de continuar su aplicación cada dos o tres horas. 
  • La ropa, las gafas y los sombreros son aliados para proteger las zonas de nuestra piel. 
  • Después de la exposición al sol, seria aconsejable la hidratación.
A día de hoy, podemos hablar de una moda actual,el ser moreno. En algunos casos puede llegar el punto de ser una enfermedad conocida como tanorexia. Esta imprudencia se observa en numerosos países donde el estar moreno se considera ser más atractivo. Este bronceado se obtiene, sobretodo, yendo a cabinas de bronceado donde se expone a la piel a rayos UV durante minutos. 
No expongamos la piel durante tanto tiempo a las radiaciones solares y de este modo no convertir esta actividad en algo perjudicial.